miércoles 13 de julio de 2011

Uruguay: LAS MUJERES Y LOS RESIDENTES DEL INTERIOR SON LOS MAS RELIGIOSOS





ESTUDIO.
Uruguay no es un país tan laico como el imaginario colectivo ha creído. Según un estudio de la consultora Factum, tres de cada cuatro uruguayos creen en Dios; uno de cada dos es católico, aunque tres de cada cinco se consideran de baja religiosidad.

Gonzalo Terra

El imaginario colectivo de Uruguay como país laico no tiene un correlato exacto en la sociedad: tres de cada cuatro uruguayos creen en Dios". Esa es la conclusión a la que arriba un completo estudio sobre "Religión y Religiosidad en Uruguay", realizado por el Instituto Factum y presentado en el Congreso Nacional de Sociología.

Dado que si bien tres de cada cinco uruguayos se consideran de baja religiosidad, tres de cada cuatro creen en Dios y uno de cada dos es católico. "De esta manera, se observa la fuerte presencia de la Iglesia Católica en nuestra sociedad", sostiene el trabajo de la socióloga Nadia Mateo.

El estudio sostiene que en Uruguay se desarrolló de manera temprana el proceso de secularización, el cual, según Nicolás Guigou (2006), no hizo más que matrizar la conformación de la nación. Esto implicó como consecuencia un imaginario colectivo de "Uruguay: país laico". Sin embargo, agrega el trabajo, algunos autores han señalado que no ha existido correlato entre este imaginario de "laicidad" en la sociedad. "Esto se debe a la emergencia de nuevos movimientos religiosos en los últimos años, con el ejemplo emblemático de las iglesias neopentecostesas desde las décadas de los 80 y 90. "Asimismo, en este país 'laico' se observan elementos paradójicos, donde hay religiones que cuentan con un lugar importante en los espacios públicos. Es así que está instalada la cruz en Bulevar Artigas y el 2 de febrero en las playas de Montevideo se realizan cultos masivos a la diosa Iemanjá", se indica.

En definitiva, se observa la convivencia de diversas religiones en la misma sociedad y en particular la religión católica tiene un peso singular que hace que se la incorpore en debates políticos en los medios de comunicación, donde algunos dirigentes llevan adelante el discurso de la Iglesia.

Religiosidad

Para la realización del estudio se entiende por religiosidad al grado de cercanía a una religión definido por el propio encuestado. Se le pregunta "¿Cuán religioso es usted?", siendo él quien se posiciona en una escala de 5 puntos de religiosidad. Esta se define independientemente de la religión a la que pertenezca o no.

Los uruguayos tienen un bajo grado de religiosidad. Tres de cada cinco son poco religiosos, es decir, se ubican en lo que se denomina religiosidad baja.

Al agrupar los grados de religiosidad, también se detecta que uno de cada cuatro uruguayos tiene un alto grado de religiosidad.

En lo que refiere a la religión a la que pertenecen, se destaca la alta presencia de la católica, ya que es uno a uno la relación entre los católicos y el resto. Por otra parte, solo el 12% dice pertenecer a una religión que no es la católica y 14% se declara creyente sin religión.

Dentro de "Otras religiones" se incluye una gran diversidad, mostrando la amplia oferta religiosa que existe en nuestro país. Entre los encuestados hubo pertenecientes a las religiones protestantes, metodistas, pentecostales, neopentecostales, mormones, judíos, budistas, testigos de Jehová, umbanda, valdense, panteísta, Basilio y cristianos sin religión.

El trabajo acota que a partir de los datos recabados se puede deducir "la poca credibilidad que tienen los uruguayos en la Iglesia como institución en términos generales". El 39% dice ser creyente sin religión o no creyente.

METODOLOGÍA

En este contexto se desarrolla este artículo, en el cual se trabaja con datos recabados en la Encuesta Nacional Factum (ENF) de agosto de 2010. En esta, al igual que en todas las ENF (realizadas de manera trimestral), se incluyen preguntas en relación a la religión y la religiosidad. Tanto el diseño del cuestionario, muestral, como el campo de las ENF estuvo a cargo de Factum.

La encuesta fue de 968 casos, se realizó puerta a puerta y estuvo dirigida a mayores de 18 años residentes en todo el país (urbano y rural.

El análisis según la ocupación

Al tener en cuenta la ocupación, se visualiza que se reafirma la relación vista entre sexo y edad con la pertenencia religiosa ya que las amas de casa y los jubilados son quienes se definen en mayor medida como católicos de alta religiosidad.

De esta manera, se reafirma especialmente la fuerte relación entre el rol social de la mujer ama de casa y la religión.

martes 28 de junio de 2011

Religión en la Escuela Pública, reclaman sus principales líderes

DIÁLOGO. QUINCE INSTITUCIONES CONFESIONALES PIDEN QUE SE ENSEÑE CUÁLES SON LOS DIFERENTES CREDOS


Las quince instituciones religiosas con mayor presencia de fieles de nuestro país consideran que la problemática de la discriminación hacia los seguidores de dichos credos aún son una materia pendiente en Uruguay.


Matías Rótulo



Parlamento. Numerosos líderes religiosos, de diferentes confesiones, coinciden en muchos temas y reclamos.
Parlamento. Numerosos líderes religiosos, de diferentes confesiones, coinciden en muchos temas y reclamos.


La laicidad en la educación transformada en la falta de información sobre los distintos credos es motivo de reclamo por parte de las instituciones religiosas uruguayas. Por eso solicitan que en la educación pública se incluya la enseñanza de la religión desde una perspectiva histórica y social. Tras el "3º Foro Interreligioso Uruguayo", celebrado entre el 21 y 22 de junio en el Edificio Anexo del Palacio Legislativo, las instituciones recomendaron a sus interlocutores estatales (Ministerio de Educación y Ministerio de Desarrollo Social) la instalación de un diálogo permanente de las diversas expresiones de fe sobre la violencia en todos sus niveles: personal, familiar e institucional. También criticaron a los medios de comunicación por trasmitir noticias "estigmatizantes" y reconocieron el "buen diálogo" que existe con el Estado uruguayo. El encuentro "apuntó a buscar acuerdos dando una demostración de tolerancia, en este caso religiosa, por la paz", explicó Nicolás Iglesias, vocero de la reunión.


Las quince instituciones solicitaron que el Estado promueva acciones "positivas e inclusivas desde lo educativo, que nos permitan pasar de la tolerancia a la convivencia y la inclusión". En tal sentido piden que se incluya información sobre todas las religiones dentro de la currícula educativa en sus diferentes niveles. Iglesias explicó que "la laicidad, de acuerdo a como se está llevando a cabo, está garantizando que no se enseñe religión en la educación pública pero se está desconociendo la diversidad".


Dijo que "no se pretende una catequesis ni una enseñanza confesional sino que se enseñe qué religiones existen, su historia y fines".


Los líderes religiosos también debatieron sobre el rol de los medios de comunicación en relación a la generación de paz. En la declaración, las quince instituciones reconocen que "la función propia de los medios es difundir los acontecimientos y contribuir a la cultura y al entretenimiento y que muchas de las acciones que los programas y noticieros difunden son positivas". Sin embargo, "rechazamos la forma tendenciosa con que se trasmiten las noticias sobre sucesos violentos, que muchas veces distorsionan los hechos y priorizan las imágenes impactantes; se hace una exposición innecesaria de personas, especialmente estigmatizante".


Sostienen que "estos abordajes que rinden dividendos a las empresas promueven el miedo en toda la población, que reacciona aislada e inhabilitada para emprender acciones de contestación. Rechazamos también la criminalización de jóvenes y niños: este es un hecho muy grave que influye en el resto de sus vidas y que repercute en todos los espacios: familia, escuela, deportes y vida social".


Consideran "que predomina el lenguaje bélico o agresivo también en la presentación de la sexualidad", aunque "pensamos que los medios todavía tienen espacios pasibles de ser utilizados para informar y o promover acciones a favor de la educación y formación para la calidad de vida y la paz".

domingo 19 de junio de 2011

“Líderes religiosos uruguayos piensan en propuestas de cómo superar la violencia en clave de Paz”



Convocados por la Mesa Coordinadora del Diálogo Interreligioso Uruguayo, contando con el apoyo del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) y con la declaración de interés del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y de la Intendencia de Montevideo (IM).



Se lanza la tercera edición del Diálogo Interreligioso Uruguayo teniendo como tema “La paz superación a la violencia”, los días 21 y 22 de junio en el edificio Anexo del Palacio Legislativo, en Montevideo, Uruguay.



Durante dos días se reunirán decenas de líderes religiosos pertenecientes a las más diversas expresiones de fe existentes en el Uruguay. Participaran de dicha instancia representantes de la Iglesia Católica Apostólica Romana, Federación de Iglesias Evangélicas del Uruguay, de la Comisión de Representatividad Evangélica, Iglesia Anglicana, Ortodoxa, Judíos, Musulmanes, Afroumbandistas, Iglesia del Unificación, Fe Bahai, Budistas, Mormones, Brama Kumaris y organizaciones ecuménicas como la ACJ, SEDHU, JPC, OBSUR entre otras.



Este diálogo interreligioso busca en un clima de respeto, pluralidad e intercambio, lograr acuerdos y realizar propuestas entre los diferentes grupos religiosos para presentar frente a las autoridades gubernamentales, las comunidades de fe y la sociedad en general.



16:00 inscripciones


16:15hs Panel de apertura: La paz superación a la violencia.


Mirtha Villa (Periodista)


Mariela Solari (Lic. Trabajo Social)


Paul Dabezies (Teólogo)


Fernando Rodriguez (Defensor del vecino de Montevideo)


17:30 corte café


18 hs Trabajo en grupos y diálogo con autoridades gubernamentales.


19:15 Presentación de los subgrupos
Autoridades invitadas: Andrés Scagliola (MIDES) y Jorge Ferrando (INAU)



22 de junio - Foro de autoridades religiosas.


16hs Registro de los participantes


16:30 Análisis de las propuestas sobre eje de discriminación


17:30 Análisis de las propuestas sobre eje de niños, niñas y adolescentes.


18:30 Acuerdos


La participación en la jornada del 21 es abierta, de modo que invitamos a dar amplia difusión a esta convocatoria. El Foro Interreligioso Uruguayo, (día 22) tendrá una participación más reducida y representatividad de los diferentes grupos religiosos.



Mesa Coordinadora del Diálogo Interreligioso uruguayo:


Rabino Ariel Kleiner, Mae Susana Andrade, Pastora Ines Simeoni, Sacerdote Adolfo Chaper, Pastor Jorge Taberna, Lic. Nicolás Iglesias


Contacto: 099516021, contacto@dialogo.com.uy o nicolas@claiweb.org



Más información: www.dialogo.com.uy o www.claiweb.org





viernes 15 de abril de 2011

SEGURIDAD, ¿A QUÉ COSTO?



Montevideo 12 de abril de 2011



La Federación de Iglesias Evangélicas del Uruguay, en el tiempo de la


Pascua de crucifixión y resurrección de Cristo y teniendo en consideración


la discusión que en nuestra sociedad uruguaya se está llevando a cabo


respecto a la posibilidad de bajar la edad de la imputabilidad de 18 a 16


años, para considerar a las personas infractoras menores de edad dentro de


categorías jurídicas similares a los mayores; quiere expresar lo siguiente:


- Sin bien es loable procurar y trabajar por la justicia la paz y la


seguridad de todas las personas en una sociedad con un Estado de


derecho, no creemos que bajar la edad de la imputabilidad sea una


solución sensata para salir al encuentro a las cada vez más numerosas


situaciones de violencia protagonizadas por menores de edad.


- No es justo afirmar que en relación a los menores que han cometido


delitos en nuestro país, exista una total impunidad. Sí percibimos, que


el sistema y los mecanismos de contención de los infractores, no están


siendo lo suficientemente eficaces y necesitan una urgente adecuación


para dar respuestas socialmente más integrales.


- Al mismo tiempo afirmamos que la violencia en términos generales y


aunque se manifieste de diferentes maneras, está presente en todos los


niveles de la sociedad. Baste analizar el fenómeno de la violencia


doméstica para percibir que puntualmente allí, donde las personas


deberían adquirir su formación elemental, es donde existen las


mayores vulnerabilidades para reconocerla, asumirla y superarla.


- Hacemos notar además que los medios de difusión masiva, por el


contenido y las formas que dan a la información que gestionan, tienen


una seria responsabilidad en el ocultamiento o la socialización de las


razones profundas que producen y reproducen la violencia y la


delincuencia.


- Como iglesias llamadas a creer y vivir el mensaje de la reconciliación y


del desarme unilateral que nos propone Jesucristo, reconociendo


incluso nuestra propia complicidad con la violencia, pensamos que los


caminos para superarla deben al menos tener en cuenta lo siguiente:


o La necesidad de un reconocimiento sincero de la ambigüedad que


naturalmente tenemos todas las personas frente a la violencia. Que


la mayor parte de las veces reaccionamos contra ella o nos


preocupamos por ella, cuando directamente ha afectado o amenaza


nuestra integridad personal o interés particular.


o Que toda búsqueda por procurar una sociedad más justa y pacífica


que intente superar la violencia y volverse más segura para todos y


todas sus integrantes, no podrá lograrse si antes ésta no se


reconoce legítima y estructuralmente, responsable de sus propias


contradicciones y corrupción; expresando en todos los niveles,


mecanismos y estamentos establecidos posibles, no solo una


explícita voluntad de clarificación y reparación, sino también un


especial cuidado y contención de los niños, niñas, adolescentes y


jóvenes que han sido las víctimas de la violencia ejercida por las


generaciones que les precedieron.


o Que aún las personas infractoras, dentro de las condiciones,


garantías de seguridad y contención que el Estado debe brindarles


de acuerdo con su edad y situación particular, tienen un aporte


importante que hacer a la sociedad en su conjunto.


o Que el papel de la educación pública a todos los niveles, debe


tender hacia una concepción no violenta del progreso y la


transformación positiva de la sociedad. Para lo que será necesario


reenfocar todo el proyecto educativo en su concepción y aplicación,


desde códigos de no violencia.


o Que la tarea de hacer de nuestra sociedad un lugar menos violento


y más justo para todas las personas, es una tarea de las personas de


buena voluntad que en lugar de dejarse encerrar por las rejas de su


propia protección, están dispuestas a considerar a sus


conciudadanos, y especialmente a los niños, niñas, adolescentes y


jóvenes, sus propios hermanos y hermanas, hijos e hijas, nietas y


nietos, que necesitan de su comprensión, apoyo, contención y


afecto.


Señor, tu escuchas la oración de los humildes, tú los animas y los atiendes. Haz justicia al huérfano y al


oprimido: ¡que el hombre, hecho de tierra, no vuelva a sembrar terror! (Salmo 10,17-18) Porque Dios no


envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo. (Juan 3,17)


FEDERACIÓN DE IGLESIAS EVANGÉLICAS DEL URUGUAY


Av. 8 de Octubre 3324 (C.P. 11.600) Montevideo - Uruguay - Tel. 24879406


presidenciafieu@adinet.com.uy


Iglesia Evangélica Valdense en el Río de la Plata; Iglesia Metodista en el Uruguay; Iglesia Evangélica del Río de la Plata;


Primera Iglesia Evangélica Armenia; Iglesia Evangélica Luterana Unida; Iglesia Reformada Húngara; Iglesia Pentecostal Naciente;


Ejército de Salvación. Entidades adherentes: Hospital Evangélico, Asociación Cristiana de Jóvenes y Juventud para Cristo. Comisión


de Proyectos: Fundación Pablo de Tarso



viernes 31 de diciembre de 2010

Mensaje de Navidad 2010 del Secretario del Consejo Mundial de Iglesias


Coros de ángeles proclaman en las alturas el nacimiento de Cristo y humildes pastores propagan las felices nuevas por los campos de Belén. Entre tanto, una madre y un padre cuidan de su hijo recién nacido. En la posada no había lugar para ellos, por lo que se refugian en un establo junto al ganado. Su situación es muy precaria y, sin embargo, el nacimiento del niño da lugar al canto de los ángeles:
Repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales,
que alababan a Dios y decían:
«¡Gloria a Dios en las alturas
y en la tierra paz,
buena voluntad para con los hombres!»

Lucas 2:13-14

El esplendor de la Navidad pone de relieve los muchos contrastes que nos rodean. En primer lugar, se trata de lo que –sorprendentemente– Dios nos ha dado. La revelación de la gloria en las alturas se da a personas que viven de la tierra, que dependen de pequeñas bendiciones que encuentran en los campos y corrales, en el cuidado de sus ovejas y en la celebración de un nuevo nacimiento. Son ellas las primeras en escuchar la promesa de algo que es mucho más que la mera supervivencia o los pequeños placeres. Osan imaginar la posibilidad real de que haya paz en la tierra. El canto de los ángeles los alienta a alabar únicamente a Dios y a buscar la paz con los demás, lejos y cerca.

Los contrastes en las condiciones de vida del mundo actual son por lo menos tan grandes como en los tiempos de Jesús. En todas partes vemos casos extremadamente contradictorios de pobreza y riqueza, tiranía y justicia, violencia brutal y sinceros intentos de reconciliación. Con todo, somos plenamente conscientes de la necesidad de una paz que sea digna de ese nombre: una paz justa para todos.

En esta época del año, al mirar hacia el Año Nuevo, en el Consejo Mundial de Iglesias encontramos aliento en la posibilidad de buscar la paz que nos brinda la Convocatoria Ecuménica Internacional por la Paz (CEIP) que se celebrará en Kingston, Jamaica, en mayo de 2011. Con la adopción del lema “Gloria a Dios, Paz en la Tierra”, la CEIP será la culminación del Decenio para Superar la Violencia (2001-2010) y la ocasión de renovar nuestro compromiso común en favor del establecimiento de una paz justa entre los pueblos.

Le instamos a asegurarse de que su iglesia participará en la CEIP, un acontecimiento al que todas las iglesias miembros del CMI han sido invitadas a enviar a sus representantes. Para el Consejo Mundial de Iglesias la paz constituye un aspecto esencial de la vida de la comunidad de iglesias y la construcción de la unidad de los cristianos.

Estos días volvemos a escuchar los primeros episodios de la vida de Jesucristo nuestro Señor y Salvador. Una vez más, nuestros corazones y nuestros espíritus se sienten renovados y nosotros, en respuesta a ello, nos volvemos a consagrar a la alabanza de Dios en las alturas y a nuestros ministerios de paz en la tierra.

Que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, esté siempre con ustedes.

Pastor Dr. Olav Fykse Tveit
Secretario general
Consejo Mundial de Iglesias

martes 23 de noviembre de 2010

Uruguay: Restaurando Dignidades, actividad de sensibilización contra la violencia domestica


Restaurando Dignidades

Desde la comisión sobre “violencia domestica” de la Mesa Coordinadora del Diálogo Inter-religioso Uruguay se invita a participar de este evento de reflexión y sensibilización pública en el marco del Día Internacional de lucha contra la violencia doméstica.

Agradecemos su más amplia difusión en todas las comunidades de fe.

Por consultas:

Ines Simeoni: 099893208

Julio Vallarino: 099858482

Karen Ettlin: 099595716

miércoles 17 de noviembre de 2010

Carta Abierta de Juventudes Latinoamericanas de Fe


Entre los días 5 y 6 de noviembre de 2010, convocados por la Pastoral de Juventudes del Consejo Latinoamericano de Iglesias, con el apoyo del UNFPA y otras organizaciones vinculadas al trabajo juvenil, jóvenes de distintos países y realidades de América Latina participamos del Foro Regional de Organizaciones Juveniles Basadas en la Fe (OJBF) en la ciudad de Montevideo, Uruguay.

Hemos tenido la oportunidad de conocer el estado de los derechos de los jóvenes en América Latina y el Caribe a 10 años del lanzamiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), el rol de la sociedad civil en general y en especial de las OJBF, las agencias de Naciones Unidas y el Estado, y en concreto algunas acciones de los gobiernos de la región para el cumplimiento de dichos objetivos.

Vivimos en uno de los continentes con mayores desigualdades del mundo en cuanto a la distribución del ingreso, generacional y de género, entre muchas otras. A diferencia de otras décadas, hoy en día nuestros países cuentan con gobiernos democráticos, pero notamos que hay grupos de poder que constantemente hacen lo posible para desestabilizar las instituciones que conforman la cultura democrática de un país. La democracia nos incluye, por lo tanto, somos co-responsables en un Estado democrático por construirlo. Vamos a ser responsables de sus fracasos o de su éxito en cuanto al reconocimiento de los derechos de todos y en particular de los sectores más débiles y de los excluidos.

De manera específica, fuimos desafiados como organizaciones religiosas a aportar desde nuestro lugar a trabajar en conjunto con otros actores sociales y el Estado para alcanzar los ODM.

Fuimos animados, a partir de experiencias de trabajo juvenil de diferentes contextos latinoamericanos, a continuar trabajando por un mundo con menos desigualdades, un mundo más justo y humano, que respete la dignidad del ser humano en su esencia.

Entendemos que el paradigma de participación política conocido en la región está agotado. Sin embargo, reconocemos que la única manera de cambiar la sociedad es a partir de la participación, del involucramiento, siendo actores activos de nuestra propia historia y no meros observadores de las decisiones que otros toman. Es por ello que es necesario reforzar la participación juvenil en todos los ámbitos de decisión ya sea la escuela, la iglesia, el club, la sociedad de fomento, el partido político y por supuesto el Estado. Queremos actuar desde una reflexión crítica a partir de la experiencia de quienes nos precedieron, porque con memoria y conciencia histórica los pueblos pueden aprender de sus errores.

Reflexionamos sobre nuestra realidad a partir de cuatro ejes temáticos: Jóvenes, empleo y proyectos productivos para la superación de la pobreza; Desigualdades de género y juventud; Salud y prevención de VIH; y Participación juvenil y políticas públicas.
Nos preocupa sobremanera:
+ Los altos índices de desempleo juvenil en toda la región y las prácticamente nulas políticas públicas tendientes a reducir dichos índices.
+ Las enormes desigualdades de género y generacionales resultado de construcciones sociales arraigadas de tal manera en la sociedad que son percibidas como inmodificables.
+ La estigmatización de las personas que viven con VIH – SIDA; la sistemática vulneración de derechos de las mujeres y los jóvenes, grupos de alto riesgo de transmisión de infecciones de transmisión sexual (ITS) y la falta de programas de educación sexual integrales (de calidad y sostenidos) con enfoque de derechos humanos, género y ética.
+ La pseudo participación a la que nos enfrentamos al intentar contribuir en la elaboración de políticas públicas con perspectiva de género y generacional en un mundo principalmente adulto céntrico.

Ante semejante panorama no nos quedamos de brazos cruzados. Desde nuestras organizaciones juveniles:

+ Contribuimos a la generación de proyectos productivos a partir de micro emprendimientos
+ Acompañamos a niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia familiar y estructural
+ Promovemos la capacitación juvenil en educación sexual desde una perspectiva integral y responsable
+ Generamos espacios de participación juvenil para la incidencia en las políticas públicas que busquen la garantía de sus derechos.


Sin embargo, somos conscientes que las acciones deben ser integrales y coordinadas, no sólo de las OJBF. En este sentido, Estado y sociedad civil deberían actuar coordinadamente para:


Ø Promover la participación ciudadana que contribuya a la construcción de una cultura política democrática
Ø Estimular el trabajo mancomunado de las organizaciones de la sociedad civil y el Estado
Ø Reducir las desigualdades sociales en consonancia con los ODM

6 de noviembre de 2010, Montevideo. Instituto Nacional de la Juventud del Uruguay